Questo sito contribuisce alla audience di

Flamenco el alma verdadera de España

Chiedersi cosa sia il "Flamenco" oggi é come chiedersi se l'evoluzione e la "globalizzaaione musicale" abbiano avuto un effetto oblio anche sulla Spagna, la risposata risiede nelle nuove proposte e nella grande vitalitá di un genere che ha trovato nella "contaminazione" (termine odioso ma che uso per farmi bello) nuova linfa, in questo intervento introduco alle origini, ma dallo scomparso Camarón de la isla ai recentissimi e bravissimi El barrio ci si puó davvero saziare di questa sonoritá tanto antica tanto moderna.

Los Gitanos del sur de España crearon esta música día a día desde su llegada a Andalucía en el siglo XV. Dentro y fuera del flamenco se cree que llegaron de una región del norte de la India llamada Sid que en la actualidad pertenece a Pakistán, los Gitanos tuvieron que abandonar estos territorios debido a una serie de conflictos bélicos e invasiones de conquistadores extranjeros, (el desencadenante definitivo del exilio gitano fue la invasión de “Tamerian”, descendiente del famoso Gengis Khan ).Las tribus de Sid se trasladaron a Egipto, donde permanecieron hasta que fueron expulsados.
Su siguiente punto de destino fue Checoslovaquia, pero, conscientes de que no iban a ser acogidos en ninguna parte debido a su elevado número, decidieron dividirse en tres grupos que se repartieron por Europa, y así quedaron establecidos los tres principales núcleos gitanos del continente: Rusia, Hungría y Polonia, Los Balcanes e Italia, y Francia y España. Los hijos del rey Sindel latinizaron sus nombres, Sindel será Miguel, András se convirtió en Andrés y Pamuel en Manuel. El primer documento que certifica la entrada de los gitanos en España es de 1447.
Los gitanos se llamaban a sí mismos “Ruma Calk”, ( que significa hombre de los llanos o corredor de los llanos) y hablaban Caló (del dialecto indio Maharata). Hasta el final de este siglo han sido casi siempre nómadas con profesiones relacionadas con el pastoreo y la artesanía.

La tradición nómada les lleva a ser una cultura acostumbrada a tomar prestada las formas musicales de allí donde llegaran para reinterpretarla a su manera. La música es una parte muy importante tanto de sus celebraciones como del vivir diario. Todo lo que necesitan para comenzar a hacer música es una voz y algo de ritmo que siempre se puede añadir con las manos y los pies, por esto mismo, en las formas mas primitivas del flamenco no se necesitan mas instrumentos que los que proporciona el propio cuerpo humano. La música gitana siempre ha sido amiga de los adornos, la improvisación y el virtuosismo. Los gitanos encontraron en Andalucía el lugar perfecto para desarrollar su musicalidad, pues esta región disfrutaba de un impresionante auge cultural, artístico y científico, debido a casi ochocientos años de mezcla de culturas àrabes, judías y cristianas.
Se cree que la palabra flamenco proviene de las palabras árabes “felag” (campesino) y “mengu” (fugitivo). Según algunos autores “flamenco” empezó a ser usado como sinónimo de gitano andaluz a partir del siglo XVIII.
Poco después de que llegaran los primeros grupos de gitanos a España, Colón partió hacia el oeste para establecer una nueva ruta hacia Las Indias y acabó descubriendo un continente desconocido (adivina cual). Los gitanos llegaron en mal momento porque por aquel entonces los Reyes Católicos estaban emperrados en echar del país a todo aquel que no fuera de comunión diaria y tras la caída de Granada en 1492 se inició una cruenta serie de expulsiones (sobre todo de judíos y musulmanes) y persecuciones de “no-católicos” que no acabó hasta dos siglos más tarde.
Los gitanos tenían sus propias costumbres y tradiciones nómadas y además hablaban Caló, una lengua que desde su llegada se contagió de vocabulario castellano, y que a su vez aportó muchas palabras todavía hoy muy usadas en toda España, especialmente en el Sur. Los Reyes Católicos les prohibieron hablar su idioma y se les obligó a tener trabajo y residencia fijos.
Durante el siglo XVI, muchos trabajaron y murieron en las minas y vivieron en casas construídas en cuevas de montañas donde cientos de judíos, musulmanes y gitanos paganos se habían refugiado huyendo de las reconversiones forzosas llevadas a cabo por los gobernantes y la iglesia. La mayor parte de las celebraciones gitanas tuvieron que ser llevadas a cabo en secreto, incluso cuando muchos gitanos estaban siendo invitados a tocar su música en las fiestas de los ricos. En estas reuniones interpretaban canciones cuyos textos hablaban de las injusticias cometidas contra ellos por las mismas personas que les escuchaban sin comprender el significado de las letras.

Los principales centros y familias flamencas se encuentran todavía en barrios y ciudades que sirvieron de refugio para los gitanos: Alcalá, Utrera, Jerez, el barrio de Triana de Sevilla. Con el tiempo, las leyes fueron menos represivas, los gitanos se fueron integrando, y cada vez más gente fue tomando interés en su música. Empezaron a surgir “payos” (no-gitanos) decididos a conocer e interpretar música gitana. En la música clásica algunos compositores buscaron inspiración en la melodías flamencas y dentro del mundo de la guitarra es conocida la continua retroalimentación entre guitarristas clásicos y flamencos.

La primera transcripción a partitura de una pieza flamenca se encuentra dentro de la ópera “La máscara afortunada” de Neri (Italia.S.XVIII). Podemos decir que al final del S.XIX el flamenco ya había establecido sus formas tal y como se conocen hoy, pero esto tiene que ser comprendido teniendo en cuenta que el flamenco es una música que no ha cesado de evolucionar desde sus orígenes y que continua viva y cambiante.

La música flamenca empezó con una voz y unas palmas, y más tarde se incorporó la guitarra. Es sólo en este siglo cuando se introduce el zapateo. Las tres principales herramientas del flamenco son el cante, la guitarra y el baile. Casi todos los estilos o palos flamencos pueden interpretarse con o sin baile, habiendo bailes sin cante y temas puramente vocales, “a cappela”.

Hoy, el flamenco tiene muchas caras y es ejecutado de múltiples maneras: En el flamenco moderno, es común el uso de algunos instrumentos más, como el bajo eléctrico, normalmente sin trastes (tal como comenzó a usarlo Carlos Benavent) y el cajón. El cajón es un instrumento de percusión peruano que, con ligeras modificaciones, introdujo Paco de Lucía y su grupo: consiste en una caja de madera con un panel frontal suelto que se toca sentado sobre ella, y que se adapta muy bien al flamenco porque no tiene una afinación determinada y proporciona un sonido muy seco, sin armónicos. El nuevo flamenco, etiqueta con la que se agrupan las formaciones jóvenes menos preocupadas por el purismo y más interesadas en la mezcla de músicas, incorpora saxos, flautas, chelos, violines o el sitar, e innumerables instrumentos de percusión, como los bongos y las congas de Sudamérica, y la darbuka y el djembe Indios. El uso de baterías, sintetizadores y guitarras eléctricas es menos habitual. .
En la mayoría de las músicas occidentales, el ritmo es constante y está presente en las acentuaciones de unos compases de no más de cuatro medidas. Estas acentuaciones suelen coincidir con las divisiones del compás.

En el flamenco, el ritmo es esencial, y se aplica de una forma muy especial: Los compases pueden tener doce cuentas con acentuaciones predeterminadas que forman una frase rítmica que los intérpretes conocen de antemano, y sobre la que se pueden ejecutar variaciones sorprendentes. Sobre esta estructura rítmica, dos guitarristas pueden alternar propuestas rítmicas tipo “pregunta-respuesta” durante un número de compases variable. Dentro de una pieza puede haber partes de medida libre, y en muchas ocasiones el cantaor tirará del tiempo hacia delante o hacia atrás según interese, y creará los espacios para los demás músicos con sus silencios.

En la música occidental la tensión y el sentido de cierre de un tema suele venir dado por la melodía, en el flamenco, sin embargo, las melodías están ligadas a la frase rítmica; Un “cante por soleá” puede ser tocado en un ritmo de ¾, pero puede haber frases divididas en distintas medidas y después subdividirse la frase de nuevo. La complejidad y variedad rítmica evita la repetición y contribuye a la construcción climática de unos cierres y finales con un carácter resolutorio muy marcado.

Daniel Muñoz www.flamenco-world.com